miércoles, 6 de mayo de 2015

Ensayo: ¿De qué hablamos cuando hablamos de constructivismo? (5to. Psicología Social)



Realizado por: Jonnathan Loja

Ensayo: ¿De qué hablamos cuando hablamos de constructivismo?

Actualmente, las ideas y propuestas sobre los conceptos epistemológicos realistas o empíricas y las teorías del aprendizaje asociacionistas, pierden influencia e incluso son abandonadas en el campo de la educación tanto teórico como práctico, por una serie de planteamientos basados en el psiquismo humano. De esta forma, la información (impartidas comúnmente en clases) en el constructivismo se convierte en un “proceso dinámico interactivo […] que es interpretada y reinterpretada por la mente […] construyendo progresivamente modelos explicativos cada vez más complejos y potentes […por tanto…] la realidad a través de los modelos que construimos para explicarla, siempre susceptibles de ser mejorados o cambiados.” (Gómez Granel & Coll Salvador, 1994, pág. 2)

Por consiguiente, al constructivismo se agrupan concepciones, interpretaciones y prácticas bastante diversas, generando problemas entre los educadores, psicólogos y en las didácticas específicas. En consecuencia, es indispensable hacer una división de las diferentes teorías cognitivas del aprendizaje y la instrucción, y su posición en relación al constructivismo. De las cuales hablaremos del constructivismo epistemológico de Piaget, la construcción del significado y el papel del contenido; y el constructivismo social. Las tres merecen ser calificadas de constructivistas y las tres han mostrado su potencialidad para generar implicaciones y aplicaciones extremadamente útiles y valiosas para la educación escolar. (Coll, 2011)
El constructivismo de Piaget

Como se había mencionado anteriormente, en los principios del siglo XX las “concepciones epistemológicas realistas o empiristas, y consecuentemente las teorías del aprendizaje asociacionistas eran dominantes en la epistemología y la psicología” (Gómez Granel & Coll Salvador, 1994, pág. 2). Sin embargo, durante el presente siglo ha ido creciendo una fuerte corriente en oposición a esto. Unos de los autores con más fuertes planteamientos empiristas fue Piaget, en donde define una concepción constructivista de la adquisición del conocimiento caracterizado por (Coll, 2011):

  • Sujeto y objeto de conocimiento existe una relación dinámica/El sujeto es activo
  • Todo conocimiento nuevo se genera a partir de los otros previos (proceso de reestructuración y reconstrucción)
  • El sujeto es quien construye su propio conocimiento.
Sin embargo la concepción constructivista piagetiana implica algunas limitaciones que es indispensables señalar (Gómez Granel & Coll Salvador, 1994):

1.    - Se ha ocupado fundamentalmente de la construcción de estructuras mentales y ha prestado escasa o nula atención a los contenidos específicos. Piaget estaba interesado en identificar, describir y explicar principios y procesos generales de funcionamiento cognitivo (asimilación y acomodación, etc.)
2.    - Proceso de construcción del conocimiento es un proceso fundamentalmente interno e individual, en donde la influencia del medio sólo puede favorecer o dificultar. 

En suma, las propuestas pedagógicas infundidas por el constructivismo piagetiano se caracterizan fundamentalmente por la poca atención prestada a los contenidos y a la interacción social (y, como consecuencia, a la instrucción).

La construcción del significado y el papel del contenido

En este apartado, se toma en cuenta el principio básico del constructivismo, en donde todo conocimiento se construye a partir de otro anterior, pero además vinculando al proceso de aprendizaje los dominios y los contenidos específicos que no tomo en cuenta Piaget. Numeraos estudios y teorías tales como el aprendizaje significativo de Ausubel, los numerosos estudios sobre las ideas previas o las concepciones alternativas de alumnos y alumnas, entre otros, “…coinciden en señalar que, sin que ello indique que no se construyen capacidades de índole general, el conocimiento se adquiere de forma específica en diferentes dominios (lenguaje, notación matemática, biología, física, etc.) que presentan características diferenciadas.” (Gómez Granel & Coll Salvador, 1994, pág. 4)

La idea fundamental es, que es necesario e indispensable el conocimiento de las ideas y representaciones de los alumnos(as) sobre los contenidos impartidos en el aprendizaje escolar para mejorar la enseñanza de dichos contenidos y la práctica educativa en general. De esta manera, la clave para que el aprendizaje resulte significativo es cuando el alumno se relaciona de manera sustantiva y no aleatoria, asimilado a su estructura cognitiva (Ausubel), para no caer en un aprendizaje repetitivo, memorístico o mecánico. Por lo tanto, inmediatamente: el contenido ha de resultar potencialmente significativo (no ha de ser ni arbitrario, ni confuso.) de su asimilación; Tener una actitud favorable para aprender significativamente, el alumno debe estar motivado.

Constructivismo social

Mantenemos las ideas básicas del constructivismo, y poco a poco evolucionamos. Tenemos en cuenta la construcción del conocimiento sobre otro previamente aprendido y la crítica de los contenidos impartidos, cambiamos el concepto de alumno a estudiante, al reconocer las experiencias personales construidas. Entonces, añadimos los aportes del constructivismo sociocultural de Vygotsky, en donde se establece una diferencia entre lo que el estudiante es capaz de hacer y aprender solo, y lo que es capaz de hacer y aprender con ayuda de los demás, que es conocido como zona de desarrollo próximo (VIGOTSKIM). De esta forma la enseñanza es eficaz porque parte del nivel de desarrollo efectivo del estudiante con fines de progreso a través de ésta zona, en pro de la educación y el aprendizaje (Coll, 1996)

Ante las estas nuevas concepciones y aportaciones constructivistas el campo de la educación, es necesario añadir las prácticas sociales que actualmente son partes indispensables en nuestra sociedad para una funcionalidad integradora, llegando a la formación de la personalidad en sociedad e individualmente. La sociedad, el estado y los institutos o centros de educación, deben centrar su atención en la educación con ciertos marcos de referencia tales como: educación como promotor de desarrollo y socialización, dinamismo y funciones en la sociedad. En consecuencia, se genera una estructura jerárquica, en donde, en el nivel más alto encontramos las características y funciones de la educación, que van orientadas a  un proceso de intercambios funcionales, y como nivel final se encuentran los procesos de construcción de conocimientos. (Gómez & Coll, 1994)


Conclusión:

La importancia de los aportes y la introducción del constructivismo es de suma importancia en sus tipos: epistemológico, mediacional (significativo) y con mira a la practicas sociales humanista, se evidencia al dar relevancia las experiencias individuales y sus habilidades, así como determinar la individualidad de la construcción de conocimientos de los estudiantes, determinan un avance en los métodos de enseñanza y en la concepción misma de educación, es decir, “nadie enseña a nadie” simplemente se construye un conocimiento nuevo mediante el diálogo y la crítica de los contenidos impartidos en clase. Finalmente esta construcción de conocimientos, llevada a las prácticas sociales, no necesariamente con fines de contribuir al sector productivo, sino a favor de los grupos menos favorecidos, tomando en cuenta sus experiencias y construyendo nuevas con dichos grupos.

Referencias

Coll, C. (30 de noviembre de 2011). Constructivismo y educación escolar: ni hablamos siempre de lo mismo ni lo hacemos siempre de la misma perspectiva epistemológica. Obtenido de psicologiaporlavida.blogspot.com: http://psicologiaporlavida.blogspot.com/2011/11/constructivismo-y-educacion-escolar-ni.html
Gómez Granel, C., & Coll Salvador, C. (1994). De qué hablamos cuando hablamos de constructivismo. Cuadernos de Pedagogía, 1-6.
VIGOTSKIM. (s.f.). DE QUE HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE CONSTRUCTIVISMO.


Ensayo sobre la Educación, Neoliberalismo Y Pedagogía Crítica (5to. Psi. Social)



Realizado por: Jonnathan Loja; Estudiante de Psicología Social. 5to. Ciclo. Universidad de Cuenca.
Asignatura: Psicología del Aprendizaje, impartido por el Docente Mst. Marco Muñoz


Ensayo sobre la Educación, Neoliberalismo Y Pedagogía Crítica


En la actualidad, basada indudablemente por modelos a favor del capital y la economía, y no en el desarrollo de las personas, crean políticas modernizadoras que privatizan, descentralizan, reducen el presupuesto público para el rubro educativo, modificando la malla curricular al servicio del mercado. De esta manera se presentan dos teorías a favor o que aprueban este sistema: Teoría del capital humano desde una visión amplia y Teoría del modelo de competencias en donde desarrollo curricular se visualiza y operacionalita en planes y programas de estudio. Frente a esto, se presentan alternativas para la educación y, obviamente, en contra del sistema neoliberal y sus respectivas teorías, la pedagogía crítica y la corriente de la educación como bien social, dando visión humanística a la educación, pretendiendo una urgente transformación social, para una sociedad más justa, democrática, racional, alejada de la injusticia y la explotación. 

Teorías que sustentan la Política Educativa Neoliberal

Sin duda en la actualidad, la mayoría de los proyectos de reforma impuestos o propuestos para los sistemas educativos, predomina la teoría del capital humano y las ideas derivadas de la concepción de que existe un mercado de la educación. De esta manera, la educación es importante o útil si es en pro o beneficio de la economía o del capital, presentes en las políticas educativas propuestas disimuladamente por la libertad de elección de la inversión de la educación.


La teoría del capital humano se origina en el ámbito educativo, poco más de 4 décadas por economistas de la Universidad de chicago: Theodore Schultz y Gary Becker4 en la década de los sesenta, que insertaban bases de la economía en la educación. Aquí, las personas adquieren capacidades de producción y de consumo, favoreciendo a la economía. Ya que, mayor inversión en educación mayores destrezas cognitivas por tanto mayor productividad en los centros de empleo. 

La inversión en la educación se torna como una decisión personal por su propio bienestar económico futuro. De acuerdo a esto, “el desempleo de trabajadores no calificados es un problema de oferta más que de demanda” (Ramírez & Ortiz) Por lo tanto, las naciones del Tercer Mundo eran pobres, no a causa de la estructura de las relaciones económicas internacionales, sino debido a características internas, especialmente a su carencia de capital humano. (Ramírez & Ortiz). Así que, las premisas básicas del capital humano, bajo el esquema neoliberal, se han endurecido, ya que se planea dotar de educación a las personas conforme a las necesidades del sector productivo 

El auge de la teoría del modelo de competencias, se ha consolidado como la teoría pedagógica de las políticas educativas neoliberales en el mundo, que ha sido propiciado gracias al gran impulso brindado por los organismos internacionales como BM, OCDE, UNESCO. Aquí, La educación ha sufrido transformaciones de fondo y forma muy importantes, cristalizadas en propuestas curriculares de los planes y programas de estudios desde la educación básica hasta el nivel superior.
En la educación de niveles bajos, la teorización, actitudinales y las ideas básicas de competencias, se inserta de manera natural. En cambio, en la educación superior se hace énfasis en la capacitación y/o formación del estudiante ligado directamente con los centros laborales y empresas, dejando de lado la función social originaria integral de dichas instituciones respondiendo a las exigencias del mundo contemporáneo. En consecuencia, los estudiantes deben estar dispuestos y aptos para lo innovador y los constantes cambios de las competencias del hoy y del mañana de la globalización capitalista flexible fue el modelo educativo por competencias.
Concluyendo, el principal riesgo de esta teoría y obviamente criticado por varios autores es el mundo exterior que es enfocado: el mundo empresarial. De esta manera, se prioriza la visión homo económicus que es en esencia la educación pragmática al servicio de la empresa y del capital, omitiendo la función social, publica huminizadora de la educación.

Posturas Sociopedagógicas Alternativas
La Pedagogía crítica
La pedagogía crítica prioriza la importancia pedagógica del espacio social concreto, donde se produce y socializa, para brindar elementos que permita a los sujetos la toma de conciencia de su realidad, con el objetivo de transformaciones sociales, políticas y económicas que conlleven a una sociedad más justa y demócrata. Dicha teoría está en evidente oposición a la teoría del capital humano. Puesto que, en sus principios fundamentales, las instituciones educativas son vistas como "espacios de lucha y resistencia entre fuerzas de poder ideológicas y culturares por la dominación" (Ramírez & Ortíz, 2003, pág. 8). Por tanto la escuela no es un espacio neutro, cerrado o un producto acabado, sino un proceso de construcción permanente con los objetivos de transformación e igualdad, previamente mencionados. A partir de esta teoría se subdividen dos grandes teorías: de la liberación y la teoría de la reproducción-resistencia.
Paulo Freire es el principal representante de la pedagogía de la liberación. En la cual, la concepción de educar cambia a "la creación de una situación pedagógica en la que los seres humanos se descubran a sí mismos y aprendan a tomar conciencia del mundo en el que viven e interactúan, [...buscado...] dignificar, democratizar pero sobre todo humanizar las relaciones sociales" (Ramírez & Ortíz, 2003, pág. 9) En consecuencia, existe una reflexión y critica de la educación, obviamente en contra del modelo del capital humano, "donde el ser humano se cosifica al formar parte de las relaciones económicas para general productividad y riqueza." (et. al. pág. 9). Por lo tanto la juventud estudiantil, estaría enfocado en la resolución de necesidades sociales para los grupos sociales menos favorecidos económicamente.
Otro punto importante a favor, desde mi  punto de vista, es que la educación cambia de bancaria (al alumno se le deposita todos los conocimientos) a fomentar la creatividad y la conciencia crítica en el educando, a través del dialogo entre maestro y estudiante. De esta manera nadie enseña a nadie, sino se construye un saber relativamente nuevo. Esta teoría de liberación hoy en día adquiere una vigencia extraordinaria insertándose inicialmente en países latinoamericanos, con altos índices de marginación, pobreza entre otras desigualdades sociales y económicas.  
Siguiendo la misma línea de la pedagogía crítica, está la teoría de la reproducción-resistencia, con varios autores como Henry Giroux, Stanley Aronowitz, Michael Apple, Paul Willis y Peter Mc. Laren, quienes en los dos últimos desarrollan también una aportación metodológica inserta en la denominada etnografía crítica. Dichos teóricos valoran a las escuelas como espacios histórico-culturales, en lo que pueden emerger conflictos de poder y resistencia a través de la participación de los actores sociales presentes en la dinámica escolar. Su propósito es brindar explicaciones teóricas respecto a cómo diversos mecanismos sociales y escolares, contradiciendo a la reproducción pasiva de “conocimientos” impartida a favor de las clases sociales dominantes, buscando siempre pelear por ser escuchados y valorados, en oposición de los intereses del capitalismo neoliberal.
Otro punto importante en la teoría de la reproducción-resistencia, es hacer una reflexión analítica de las coincidencias entre la sociedad y las estructuras de dominación social. Entonces, reconocen la fuerza del Estado para moldear conductas, normas y habilidades que requiere del estudiantado a favor del Capitalismo. Por tanto, la educación del estudiante debe tornar a una nueva visión de transformación activa de las políticas educativas, convirtiéndose en agentes críticos y reflexivos en solidaridad con los grupos subordinados y marginados

CONCLUSIONES
La educación actual y las políticas educativas internacionales se han ajustado a beneficio de los intereses del capitalismo, es decir, la educación se ha inclinado a formar estudiantes y profesionales que mantengan la sociedad del mercado. Dicha educación se convierte en una reproducción pasiva (no crítica, sino adaptativa), pragmática y competente fortaleciendo el sector productivo. Las teorías que sustentas, las ideas breves pero precisas antes mencionadas, son la teoría del capital y de las competencias. Sin duda es un sistema cerrado y operativo, y únicamente sufre cambios competitivos nuevamente a favor del mundo globalizado, técnico y capitalista.
En oposición a dichas teorías, la pedagogía crítica pretende fortalece a partir del compromiso democrático de hombres y mujeres, buscar la humanización, conciencia crítica y acción de los profesores y educandos como actores sociales, participativos y corresponsales de la transformación de la sociedad hacia la igualdad y justicia.

Referencias

Ramírez, L., & Ortíz, L. (14 de Noviembre de 2003). EDUCACION, NEOLIBERALISMO Y PEDAGOGIA CRÍTICA: POLÍTICAS EDUCATIVAS NEOLIBERALES Y POSTURAS TEÓRICAS tSOCIOPEDAGÓGICAS RURALES. APORTACIONES AL DEBATE ACTUAL EN AMÉRICA LATINA. Escenarios Latinoamericanos, 1-19.